23 febrero 2008

Sirius despunta la primera y Marte le hace compañía, luego Rígel, Aldebaran y el cinturón de Orión. Me gusta pasear cuando el sol se ha ido y todo es penumbra mientras en el cielo van iluminando luciérnagas. Me gusta el trotar alegre de la perra, los dorados al oeste, la hilera de álamos, levemente mecidos, la luz de las farolas lejanas, y de los pueblos de más allá.
Las mañanas perezosas, las sobremesas entre sueños, esta pegajosa melancolía... también me gustan. La luz de una vela, la música, los versos de Basho (Durante la luna llena/la marea alta llega/hasta mi puerta), la ansiedad por la comida, el pozo inmenso que no lleno con caricias, y escribir... algunas veces... ahí donde me escucho y me escuchan...

5 comentarios:

Cobre dijo...

El otro día ví un reportaje sobre Basho muy interesante y me picó la curiosidad, y ahora tu lo mencionas aquí... el destino quiere q lo lea! ;)

A mi me encantaría poder ver las estrellas, pero con la contaminación de todo tipo q gastamos por aquí... suerte si ves alguna suelta.
Pero cuando voy al pueblo...¡q gozada!, tumbarte de noche a mirar el cielo y ver millones de estrellas... ay q ganas!

Un besazo, nenita!

maria josé dijo...

Qué bonito, Tha!
Un besazo de vuelta!

Manuel Márquez dijo...

Hermoso texto, compa Tha: breve y sentido, vaya que sí. Mucho más bonito que el meme de marras (aunque, cierto es, poco tienen que ver uno y otro, claro...).

Un abrazo, y buen arranque de semana.

Corpi dijo...

Lo has puesto tan ideal de la muerte que me dan ganas de salir a pasear ahora que está oscurenciendo. Muy bonito y muy tierno.

Anónimo dijo...

Me gusta todo lo que dices que te gusta en este precioso texto.
Un placer pasar por tu casa en estos momentos...
Un beso, Tha.