(Jorge Luis Borges)
La brisa matinal entrando por las ventanas abiertas, un sol suave y placentero colándose impetuoso; una cama revuelta, la mia, y envuelta todavía en sueños; un cuerpo, el mío estirándose, alargando una mano hacia un libro. Son las últimas páginas, después de apenas 5 días de lectura ávida. Le he reservado el mejor momento de la semana.
Acabé "El último Catón" de Matilde Asensi, un magnífico libro de aventuras, historia, romanticismo y utopías.
En algunos momentos he sido yo misma en esos personajes y esa historia, supongo que cuando un libro consigue hacer que lo vivas de esta manera y llegas al final, luego es comprensible ese angustioso vacío. ¡Pero qué feliz me siento!
A veces es un atardecer, una sonrisa, una caricia, una mirada, un arco irís o un libro... pero tiene razón Borges.










