24 noviembre 2007

Las Pléyades ya se esconden,
la luna también, y media
la noche, las horas pasan,
y voy a acostarme sola.

(Safo)

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Curioso que los minínos encuentren más respuesta en tu blog que los geniales versos de Safo.
Que se pare el mundo... que yo me bajo.
P.d. Y si te acuestas sola será porque quieres....

Manuel Márquez dijo...

Es la primera vez en mi vida, compa Tha, que leo unos versos de Safo. Ya ves. Lo que se dice por ahí: nunca es tarde. Ah, por cierto, son hermosos. Sencillos y hermosos...

Un abrazo.

Shiba dijo...

Precioso, con ese final agridulce...

Corpi dijo...

Ya que se mencionan la Pléyades y a ti que te gusta mirar las estrellas, bastante (adverbio vago para hablar del cosmos) cerca de ellas, en la constelación del Perseo se puede observar un cometa casi a simple vista si el cielo es bueno, y con unos simples prismáticos se ve muy bien.
Ah, por cierto, no me digas que te vas a acostar sola...

Turulato dijo...

La luna, en mi tierra, trae baños de mar salada.
Cuando te empapas en la mar, te purificas.
La mar te envuelve, te empapa, te enseña a no luchar contra aquello que siempre nos vence: el amor.
Cuando te embarcas con ella aprendes a mirar lejos, a ser cabal, a responder por tus obras.
La mar arrulla. Y sabe ser brava y poner en su sitio a cada cual.
La mar es música en las olas. Perfume en los vientos. Colores en la mirada.
La mar.. La mar es vida. Y llega en silencio, cantándole a la luna.