Así... hablando conmigo misma
Y es que es absolutamente hermoso estar viviendo y disfrutando lo que me toca o lo que a pulso he construido, aunque algunos deseos vayan por otros derroteros.
Cada día que pasa siento el orgullo (hablando de pecados capitales) de ver a mis hijos sanos de cuerpo y mente. Y en este instante, aunque no estén en la cama donde pueda darles un beso, me siento inmensamente feliz por ellos y por mí.
No cambiaría ninguna frase bien construída, ningún beso a hurtadillas, ni la satisfacción de mis deseos más superficiales, por la felicidad que constituye mi ahora. Mucho tendría que trabajarse quien aspirara a colarse en mi vida en este momento. Porque si algo he aprendido es a valorar lo que tengo y no lo que me venden.
El café sube la tensión cuando lo tomas, pero luego baja de pronto y te mareas. Mucho mejor valorar el don y aprovecharte de una tensión arterial que te permite una salud de hierro. ¿Que esto a que viene...? ahhhh... :)




6 comentarios:
No hay nada como estar en paz con tu presente..., lo que supone también estarlo con tu pasado.
Niña, eso es dificil de conseguir. Mantenlo.
Ole tu satisfacción, que tu trabajito te ha costao y bien que te la mereces. Que has conseguido crear un hogar lleno de gente encantadora y feliz tú solita. Léete lo que acabas de escribir, si alguna vez te da por sentirte chiquita; Porque eres grande, eres enorme, tía! .
Amén, hermana ;)
nena que eres la leche ... y que tienes ni mas ni menos que lo que te mereces ...
y en cuanto a lo del café ...jejejeje ...me imagino por donde van los tiros,...
besos
¡Coño, una adulta!. Por fin.
A mi me encanta el café¡¿que mas da que suba lo que suba? que suba¡¡¡
Saludos.
¡Chimpún!. Sí señora, tú eres sabia!.
Un besazo! ;)
Publicar un comentario