Ayer soñé con un antiguo compañero de instituto que siempre me hacía reír. Estábamos en la terminal de un aeropuerto, o en la sala de espera de una estación de tren o autobús. Me miraba intensamente, se me llevaba a un rincón y mientras olía mi cuello decía que necesitaba ponerse en contacto conmigo, que no podía aparse ya jamás de mí.
Luego, al despedirnos, quería besarme en la boca pero yo estaba con mis niños y sentía la mirada intensa de mi hija pequeña.
No necesito libros de interpretación de los sueños.
31 octubre 2007
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7 comentarios:
Está vivo ese muchacho?.
Cielos, espero que sí!.
Tal vez que tu subconsciene delata que tienes nostalgia de algo en de tú pasado?. ¿O tal vez que hay cosas que deseas hacer y no haces porque te sientes observada y juzgada?:
No sé, lo mismo es que te pegaste un atracón de castañas asadas anoche :).
A ver qué opina "Para que voy a vomitar" ,si viene por aquí...
MUAKS GUAPA!
Yo tampoco puedo ya "aparme" de tí.... Al menos de tu blog.
Besos "oníricos".
Caricias soñadas, que dulces, estas de suerte.
Xao
4 U Thalatta (pincha el enlace)
Qu'es que en amores las caricias soñadas
son las mejores"
Pues ... ya sabes....a vivir los sueños!!!! (necesitas un caldeillo ya!!!!)
besos, guapa ;)
Cuanto más alejados están sus sueños y sus realidades, más infelices son las personas.
Cuando poca es la madurez, más se vive de sueños; aunque bien es cierto que tampoco hay disponibles grandes realidades.
Y cuando van pasando los días, que no madurando -pues eso es otra cuestión-, las realidades suelen agostar muchas vidas. No es que no se sueñe, no; es que hay muchas soledades en que los sueños bailan con las lágrimas.
A las realidades no hay que superarlas, que son lo que son y no hay hijo de madre que las cambie. Lo que hay que hacer es mirarlas de frente para poder verlas desnudas, tal cual son. Pues muchas veces antes que a la realidad abrimos los ojos al miedo. Y no hay peor compañero para vivir que este.
Y conocida nuestra realidad, vivamos. Con ella. Es duro en muchas ocasiones, pero mucho más lo es dejar de vivir. Y triste.
¿Y cómo se hace eso?. No hace falta que te lo explique mi niña, tan madura.
Quien lea este blog lo entenderá. Has mostrado amarguras, ilusiones, genio,.. ¡Tantas cosas!. Pero, aunque te haya tentado, nunca te has rendido. Has ido abriendo huequecitos de sonrisas en las tristezas.
Como suelo decir, y me gusta repetir, con pequeños detalles escondidos que templan las noches frías.
Así que no te preocupes. Tu hija siempre verá en un beso un soplo de primavera.
¡Cuánto sabes mi muy querido Turu!
Es que llega este hombre, comenta, escribe, y se queda una ahí mirando con la boca abierta, con las patas colgando, vamos :)
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