Ecos
Hay noches en las que el oído me gasta bromas y me parece oír las conversaciones del día. No son los vecinos, a ese lo escucho roncar a veces y lejos de molestar incluso deja un sabor a lo cotidiano, o igual es que simplemente me recuerda otros tiempos.
No me dan miedo, es como un eco lejano o... incluso podría decirse que es mi propia mente que va por su cuenta y pasa retazos de mi vida como si fuera el dial de una radio buscando una emisora.
El otro día me dormí escuchando a una banda callejera, y juro que aquí no eran fiestas.
No se... he leído en algún sitio o lo he imaginado, no se... que los sonidos se guardan y navegan a la deriva por el universo. Dicen que las palabras se las lleva el viento, pero... ¿y si solo se las lleva y llegan a otro lugar donde alguien, como yo, las escucha?, ¿se llenará el disco duro del universo? ¿exhalarán el canto del cisne y recuperarán el silencio?
Hay noches en las que el paso al sueño es un murmullo...




6 comentarios:
Ummmm, no se que decir. Nunca he tenido esa vivencia pero creo que me gustaría.
Curioso ;)
Buen día Tha.
Yo si he vivido sensaciones similares y también me he cuestionado la eterna existencia del sonido y su viaje. Hoy día existe mucha contiminación pero entre tanta basura hay sonidos mágicos que ojalá perduren.
Un beso
Jeje. El disco duro del universo. Que bonito, Tha. Ahora me queda pensar si cada uno de nosotros somos datos, programas o virus. jeje
Un saludo.
Lo que acabarán inventando es la radio en colores como decía Gila...
Besos de hace tiempo.
Sugerente, compañera, tremendamente sugerente. Está claro que habré de pegar más la oreja (a mí aún no me llegan tales ecos).
Un abrazo.
Hmmm... no me hagáis mucho caso :)
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