08 noviembre 2006

Segundos de placer

Me desnudo y dejo la ropa en la silla, frente a la cama.
Abro el edredón, las sábanas de algodón y me introduzco rápida entre ellas. Fuera hace frío ya, llueve, la casa está helada, se fué ya la calidez del verano y nos quedó este otoño de altibajos.
Subo las sábanas hasta la barbilla y me abrazo sintiendo la frescura del algodón en mi piel desnuda, mientras un inmenso escalofrío me inunda durante unos segundos subiendo por toda la espalda, nuca, erizándome y encontrando cobijo entre mis brazos.
Es un instante inmenso de placer.

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Ummmmh! hasta aquí ha llegado ese suspiro placentero ;)

Buen día Thalatta.

Cobre dijo...

¿¿Son esas sábanas de algodón q estrenamos en nuestra primera noche juntas??

Para no entender ese placer! ;))

Anónimo dijo...

Creo que conozco a alguien que podría firmar esas mismas palabras. Yo añadiría que si me encuentro con ella y su piel al entrar, el placer es máximo. Un saludo

Rosenrod dijo...

¡Pufffff! Y yo leyendo esto en el curro...

¡Qué mal repartido está el mundo! :)

Un beso

Mar dijo...

las mismas, Cu ;)

Me da la sensación de que ha quedado esto de otra manera de como quería jejeje

Ana María dijo...

Yo es que soy muy friolera, así que cambiaría las sábanas de algodón por unas de las del pirineo, y entonces ummmmmm, siento ese placer!.

Besos placenteros.

pilar dijo...

Qué buena es esa sensación, Tha....además la unimos al olor de las sábanas limpitas (frescor colonial, de Hacendado) ya ya...pa qué más...

besitos